Vida de una publicista, ficción vs realidad: Emily en París

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Vida de una publicista

Vida de una publicista, ficción vs realidad: Emily en París es el post con el que estrenamos esta sección en la que queremos analizar series, películas o libros que hablen sobre publicidad, marketing, diseño, agencias de publicidad, agencias de comunicación, etc.

Si me decís que a estas alturas de la película no habéis visto Emily en París, no sabemos a qué estáis esperando. A ver, que no es una gran obra de arte, pero es una de estas series que saca Netflix vistositas y entretenidas, de esas para hacer un #Netflix&chill un día lluvioso y, si te dedicas a lo mismo que nosotros, hasta para que vuestros padres y amigos entiendan a qué os dedicáis y dejen de daros la tabarra por pasar «demasiadas horas» con el móvil. Eso sí, vas a tener que aclararles que algunas cosas son solo ficción.

Atención: si sigues leyendo puedes encontrar spoilers

La historia de una publicista en una agencia de comunicación

Bueno, por si acaso has llegado hasta aquí y eres de las pocas personas que no la ha visto, vamos a hacer un breve resumen sobre esta serie que va de la vida de una publicista:

Emily es una chica de unos 22 años, publicista (según las confesiones que ha hecho Lili Collins en Vogue) que vive al otro lado del charco en Chicago, pero por azares de la vida la trasladan a la ciudad del amor, París para liderar la estrategia digital de una agencia publicitaria. Durante la serie, ella se tiene que adaptar a un nuevo país, costumbres, trabajo, clientes y compañeros. Ella, que es tan diva que suda purpurina, va actualizando en «Instagram» toda su experiencia en la ciudad de los cruasanes.

Vida de una publicista

Análisis realidad vs ficción

¿Qué experiencia necesitas para trabajar en una agencia de publicidad?

Recordemos que según Lily Collins, la actriz que le da vida a Emily tiene 22 años, suficiente experiencia laboral, es inteligente e innovadora, etc. ¿Con 22 años todo eso? Que no decimos que no existan personas así, pero que no nos engañen, esto no es lo normal. Además, como le van a ofrecer un puesto en París sin saber ni papa de francés. No sabemos vosotros, pero nosotros (y la mayoría de la gente «normal») con 22 años no sabíamos ni donde teníamos la cara, acabábamos de salir de la carrera, y en todas las entrevistas de trabajo nos pedían saber publicidad, marketing, diseño, social media, SEO y SEM, programación web, hablar fluido inglés, saber francés, chapurrear el chino, cazar un unicornio, encontrar la piedra filosofal y 10 años de experiencia para ser becarios.

¿Cuánto dinero gana un publicista?

Mejor no hablamos de lo que tiene que cobrar Emily ¿no? Porque el pisito, los modelitos de Channel vintage, la colección de bolsos y zapatos… tela marinera, ya os adelantamos que esto no es del todo real. Que por cierto, que levante la mano quien lleve esos taconazos todos los días al trabajo, porque nosotras no la verdad, valoramos demasiado nuestros pies.

¿Los clientes siempre nos hacen caso?

Por otro lado ¿no os ha sorprendido que los clientes le hacen caso en todo lo que dice? Por ejemplo en el capítulo de “sexy o sexista”. Pero si lo normal es que te cueste que consideren la publicidad una profesión de verdad y no un pasatiempo o un hobby.

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¿Sería Emily influencer en la vida real?

Y ahora vamos a hablar del Instagram de Emily. Vamos a ver, ¿me estás diciendo, de verdad, que el contenido de Emily y sus hashtags le hacen subir seguidores e interacción como la espuma? Puede existir una mínima posibilidad de que Emily sea una comunicadora de la leche pero, ¿en serio? ¿Cuántos seguidores consigue en dos capítulos que equivaldrán a dos días, como mucho a una semana? ¡Qué no! Es imposible, tienen que influir muchos factores para conseguir ese cambio. Y es que, además, vemos qué sube, con qué texto y qué hashtag, y no sigue para nada una estrategia que favorezca a ese engagement del que presume por los siguientes motivos:

  • Textos vagos, no incitan a la interacción en comentarios.
  • Las fotografías que sube, no están mal, pero tampoco son la leche. Además, ¿os habéis fijado la mayoría de los post no son cuadrados sino horizontales? ¡Es lo peor que puedes hacer en Instagram!
  • Usa solo un hashtag, que además es creado por ella misma. Esto está genial si lo vas a acompañar con otros de los más usados y que tengan que ver con la temática en concreto para ayudar al posicionamiento.
  • No utiliza la ubicación que también favorece al posicionamiento de las publicaciones.
  • No añade los textos alternativos que, ahora, son muy importantes para Instagram también para el posicionamiento.

Si quieres saber como darle caña a tus redes sociales, después de terminar este post, tienes que ir a bichear nuestro blog.

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¿Le importan a los influencer de verdad las marcas que publicitan?

Otra cosa que nos ha hecho reflexionar es la conversación que tiene con la dueña de la marca de maquillaje, que quiere convertirla en su embajadora. Y Emily le dice que una influencer solo quiere subir el número de seguidores o de engagement, que le importa un ñusco su marca y que sin embargo, en su agencia de marketing sí que velarían por su empresa. ¿Qué pensáis acerca de esto? Porque nosotras le hemos estado dando vueltas al coco. En parte creemos que tiene razón si nos enfocamos en el perfil de influencer que recomienda cualquier marca que contacta con ella, pero es que hay otro tipo de influencers que solo enseñan cosas que de verdad utilizan, que les gusta y que las recomiendan de corazón y eso vale más que lo que cualquier agencia pueda hacer con una marca. El mejor ejemplo es el de Mercadona ¿cuántos anuncios de Mercadona habéis visto en vuestras vidas? Porque yo ninguno, y sin embargo, ha funcionado muy bien gracias al boca a boca de la gente.

¿Los publicistas trabajan pocas horas?

También tenemos que decir que la imagen que se da de la vida de una publicista es poco objetiva y favorece a los de la opinión de que ser publicista o pertenecer al mundo del marketing es jiji jaja. Mucha fiesta, mucho evento, horas interminables de almuerzo, horas de empezar a trabajar tardunas. Vamos, que parece que más que trabajar están todo el día de divertimento. Pero nada está más lejos de la realidad, pasamos horas en hojas de cálculo para estudiar las estadísticas de las campañas, es muy frustrante trabajar cuando no se te ocurre una buena idea o cuando el cliente te echa abajo horas de trabajo. Sí, tenemos horarios flexibles de trabajo, pero lo que nadie te cuenta es que ese horario flexible beneficia a echar más horas de curro que menos, hay días que hay que terminar cosas para ayer y el horario pasa de 8h a 12h o las que sean necesarias. La creatividad es muy p***, viene cuando quiere, no tenemos un botón de buena idea para sacarlas de la chistera.

Lo que sí nos ha encantado de este personaje, y es algo que nos apuntamos y tomamos de referencia, es la capacidad de la chica por darle la vuelta a todo. Emily tiene una gran perspicacia para convertir un problema en una oportunidad y esto es algo muy positivo en esta profesión.

¿Qué te ha parecido este post sobre vida de una publicista? Nos encantaría saber tu opinión, la puedes dejar en los comentarios.

Imágenes extraídas de Netflix

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